Inicio Blog Diarios de Ruta Alquilé un auto en la Costa Amalfitana buscando romance (y fue una pesadilla de 800 euros)

Alquilé un auto en la Costa Amalfitana buscando romance (y fue una pesadilla de 800 euros)

El espejismo del "Roadtrip" perfecto

Todos hemos visto esa icónica escena de película: una pareja conduciendo un descapotable por las curvas de la costa italiana, con el viento en el cabello, gafas de sol y el mar Tirreno brillando al fondo. Con esa imagen en mente, decidí ignorar los consejos de los locales, renté un auto en Nápoles y me dirigí hacia Positano. Fue el error logístico más estresante y costoso de todo mi viaje por Europa.

La carretera estatal SS163 (la famosa Amalfitana) es indiscutiblemente una de las rutas escénicas más hermosas del mundo. Pero lo que la pantalla grande omite es que esta carretera tiene solo dos carriles ultra estrechos esculpidos en la roca, compartidos con autobuses gigantes que te obligan a dar marcha atrás al borde de un acantilado para dejarlos pasar.

"Positano te marca profundamente. Es un lugar de ensueño que no parece del todo real cuando estás allí, pero que se vuelve tentadoramente real una vez que te has ido."John Steinbeck, Premio Nobel de Literatura
La carretera SS163 ofrece vistas impresionantes, pero exige reflejos de acero para esquivar autobuses y motocicletas en curvas ciegas.

ZTL y Estacionamiento: La trampa devoradora de euros

El estrés al volante fue solo el comienzo. La verdadera pesadilla financiera de conducir en la Costa Amalfitana se divide en dos grandes problemas que todo viajero debe conocer antes de tomar las llaves de un auto de alquiler:

  • El infierno de las ZTL (Zonas de Tráfico Limitado): Casi todos los pueblos históricos en Italia tienen cámaras ocultas que multan automáticamente a los vehículos no autorizados que entran al centro. Las multas rondan los 100 euros, y tu agencia de alquiler te cobrará otros 50 euros extra solo por "gestionar" el envío de la infracción a tu casa meses después.
  • Aparcar es un lujo para millonarios: En pueblos como Positano o Amalfi, el estacionamiento público es prácticamente inexistente. Tuve que dejar el auto en garajes privados que cobraban entre 8 y 10 euros por hora. Dejar el auto estacionado un día entero casi igualó el costo del hotel.
  • El impuesto de los "rayones": Es casi imposible devolver un auto de alquiler sin un rasguño nuevo en los espejos después de rozar con muros de piedra y cientos de Vespas. Si no pagaste el seguro premium sin deducible, lo vas a lamentar.
La mejor perspectiva de los pueblos amalfitanos se obtiene desde el agua, lejos del tráfico y las zonas de restricción vehicular.

Lo que desearía haber sabido

Italia no está diseñada para el capricho del conductor moderno. Si pudiera retroceder el tiempo, habría llegado en el tren de alta velocidad a Salerno y de ahí habría tomado los ferris públicos (Travelmar) para moverme de pueblo en pueblo. Viajar por mar es más barato, infinitamente más relajante y te regala la mejor vista posible de los acantilados. Guarda la fantasía del descapotable para una ruta más amplia y amable, como la Toscana.

No dejes que la falta de información arruine tu presupuesto o tu tranquilidad en Europa. Diseñamos rutas lógicas y a prueba de errores.

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Sobre el Autor: Editorial

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